El Atlético volvió a fallar ante el Alavés. Tres partidos sin ganar y una defensa en crisis ponen en jaque su inicio de temporada.

En Mendizorroza, el tiempo se detuvo… pero no para el Atlético de Madrid.
El equipo de Simeone volvió a perderse en la bruma: un empate gris, sin alma, que deja más dudas que certezas. Giuliano Simeone abrió la ilusión con un gol tempranero, pero en apenas unos minutos Carlos Vicente, desde el punto de penalti, devolvió al Alavés al partido. La reacción de los rojiblancos nunca llegó.

Con tres partidos consecutivos sin ganar, el Atleti se encuentra en un laberinto del que parece no encontrar salida. Según datos de Opta, Oblak acumula ya 17 penaltis seguidos sin detener en Liga, y la defensa, otrora fortaleza rojiblanca, suma tres jornadas sin dejar la portería a cero.

El Alavés, con un planteamiento ordenado, volvió a blindar su estadio: cuatro partidos seguidos sin perder ante el Atlético en Mendizorroza (Marca, 2025). Ni los cambios de Simeone ni la entrada de Griezmann pudieron alterar un destino que ya parece escrito: un Atleti sin plan, sin fútbol… sin alma.

El dato más doloroso: si Real Madrid y Barcelona ganan, los rojiblancos quedarán a siete puntos antes de que acabe agosto. Un golpe que podría ser letal para las aspiraciones de título.

La polémica tampoco faltó. El gol de Giuliano nació en fuera de juego, como destacaron imágenes posteriores de DAZN, pero ni siquiera eso ocultó la fragilidad de un equipo irreconocible.

El Atleti, que alguna vez vivió de la garra y el espíritu indomable, hoy se parece más a un boxeador cansado, que lanza golpes al aire y espera que alguno conecte. El problema es que el tiempo, como la Liga, no espera.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo