En las oficinas del Parque de los Príncipes, la tarde caía con un murmullo de expectación. Luis Enrique sonreía. No era una sonrisa cualquiera: había encontrado a su nuevo centinela. Desde Inglaterra llegaba Illia Zabarnyi, un joven ucraniano de 22 años que había transformado el Bournemouth de Andoni Iraola en una muralla difícil de asaltar.
El PSG pagó 63 millones de euros para asegurarse su talento, según cifras confirmadas por BeSoccer Pro y medios británicos. Su misión: acompañar a Marquinhos, competir con Willian Pacho y, con el tiempo, asumir el mando de la zaga parisina.
El camino de Zabarnyi comenzó en el Dinamo de Kiev, donde debutó con solo 18 años ante rivales de peso como la Juventus y el Barça en la Champions League. Su salto a la Premier League llegó en 2023, y en tres temporadas dejó huella: 78 partidos, 12 de Champions, y un liderazgo silencioso pero imponente.
En la última campaña, ganó más duelos defensivos que cualquier otro central de la Premier (165), fue segundo en balones ganados en el suelo (187) y cuatro en recuperaciones totales (471). Su capacidad para salir jugando es otro de sus sellos: segundo en desplazamientos largos con éxito (178) y quinto en progresiones con balón (50).
La operación no solo es un esfuerzo, es una declaración de intenciones del PSG. En un fútbol donde la defensa es tan determinante como el ataque, París ha encontrado a un nuevo guardián. Y para Luis Enrique, el relevo generacional ya ha comenzado.
