El último gran viaje de Luka Modric: del Bernabéu a San Siro

En un mundo donde las leyendas suelen retirarse en silencio, Luka Modric ha decidido escribir un último capítulo digno de película. A sus 39 años, el eterno número 10 del Real Madrid ha dicho adiós a la casa blanca después de 13 años inolvidables para unirse al AC Milan, el club que lo hizo soñar desde niño.

Lo que parecía un simple rumor de verano terminó siendo un golpe de efecto: el Milan, urgido de alma, talento y liderazgo tras una temporada para el olvido, apostó por el cerebro croata para liderar su reconstrucción. Modric firma por una temporada con opción a otra, en un contrato valorado en 3.5 millones de euros más bonus, según medios italianos.

Pero esta historia no empieza ahora. Se remonta a la infancia de Luka, cuando su padre le compró un chándal del Milan y ambos admiraban al gran Zvonimir Boban. “Soñé con jugar algún día allí”, confesó el croata en 2020. El destino lo llevó a brillar en el Santiago Bernabéu, donde lo ganó todo: 28 títulos, cinco Champions, un Balón de Oro y el respeto eterno del madridismo.

Su despedida fue agridulce. En su último torneo como merengue, el Mundial de Clubes, rompió récords pero se fue sin levantar el título. Era el último vestigio del tridente legendario junto a Kroos y Casemiro. El ciclo se cerró, pero no su fútbol.

Milan lo recibe con los brazos abiertos. Tras quedar fuera de competiciones europeas, perder la Coppa ante Bologna y caer en Champions frente al Feyenoord, los ‘rossoneri’ necesitan más que nombres: necesitan referentes. Modric lo es. Su experiencia, visión, conducción y liderazgo llegan en el momento más crítico.

La reconstrucción del Milan ha comenzado, y lo hace con una leyenda viva. Modric, el niño que soñó con San Siro, regresa a casa en el ocaso de su carrera. No para despedirse, sino para volver a empezar.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo