En el corazón de Anfield, el Liverpool protagonizó una batalla que dejó sin aliento a miles de aficionados. Un partido que parecía teñirse de pesadilla desde los primeros compases, terminó siendo una épica lección de resiliencia. Con solo 10 hombres durante 70 minutos, los ‘reds’ lucharon contra un Fulham implacable para rescatar un empate (2-2) que, aunque insuficiente, sabe a victoria moral.
Todo comenzó con un destello de peligro del Fulham, que silenció a la grada con una jugada quirúrgica y un gol de Andreas Pereira. La tensión aumentó aún más cuando Andy Robertson fue expulsado tras una entrada sobre Harry Wilson, dejando al Liverpool en una situación crítica.
Pero cuando todo parecía perdido, emergió el espíritu indomable del líder de la Premier League. Cody Gakpo igualó el marcador con un cabezazo certero, encendiendo la chispa de una posible remontada. El Fulham respondió con precisión quirúrgica y se adelantó nuevamente, pero Diogo Jota devolvió la esperanza a Anfield con un gol de que selló el empate.
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— Liverpool FC (@LFC) December 14, 2024
El Fulham, un equipo acostumbrado a complicarle la vida a los grandes, volvió a demostrar su capacidad de incomodar a cualquiera, pero el Liverpool dejó claro por qué lidera la Premier. Un punto que no suma como victoria, pero reafirma la capacidad de lucha de los de Arne Slot en la carrera por el título.