Laporta culpa al árbitro tras la caída del Barça

Una semifinal que pudo ser histórica, terminó en desilusión. El Barcelona cayó ante el Inter de Milán en las semifinales de la Champions League, en un partido que dejó sensaciones encontradas, polémica arbitral y, sobre todo, una reacción que encendió el debate: la del presidente Joan Laporta.

En un video publicado por el club en redes sociales, Laporta fue contundente: «No estamos en la final de Múnich por decisiones arbitrales que nos perjudicaron». Su mensaje no tardó en circular como pólvora, generando reacciones de apoyo y críticas, dentro y fuera del entorno culé.

La eliminación dolió. El equipo de Hansi Flick había demostrado carácter durante el torneo, incluso en la ida contra el Inter. Pero en la vuelta, los errores propios también pesaron: la entrada de Ronald Araújo por Iñigo Martínez, la falta de definición en momentos clave y, sobre todo, la figura gigante del portero suizo, Sommer, que mantuvo su arco en cero.

Sin embargo, la narrativa oficial buscó otro foco. El árbitro Szymon Marciniak, de polémico desempeño, fue señalado como el gran villano de la historia. Aunque algunos jugadores y el propio Flick hicieron eco de las decisiones del juez, lo cierto es que la autocrítica parece haber quedado relegada.

Laporta, lejos de buscar responsables internos, apeló al sentimiento colectivo: agradeció a los más de 4 mil aficionados que viajaron a Milán, reconoció el orgullo de la afición por el equipo y lanzó una arenga para lo que viene: el Clásico ante el Real Madrid este domingo, vital para mantener vivas las opciones de conquistar LaLiga.

«Es un equipo del presente y del futuro. Esto nos da fuerza», insistió el presidente. Pero, ¿hasta qué punto puede fortalecerse un proyecto que, cada vez que tropieza, señala factores externos?

El fútbol no siempre es justo, sí. Pero tampoco siempre es culpa del árbitro. Y quizás, en ese espejo, Barcelona debería mirarse un poco más de cerca.

Por Nayib MF

Mtro. Comunicación y Periodismo Deportivo