En la mágica noche de Montjuïc, el Barcelona se reencontró con su esencia. El equipo de Hansi Flick, herido tras semanas de incertidumbre, demostró que todavía tiene mucho que ofrecer. La víctima fue el Stade Brestois, la sorpresa de la temporada europea, que llegó a suelo español con una racha invicta. Sin embargo, su cuento de hadas terminó abruptamente con un contundente 3-0.
La historia de este encuentro comienza en el minuto 10, cuando Pedri González regaló un pase que parecía salido de un guion cinematográfico. Un Lewandowski inspirado controló con el pecho y, tras un penal cometido por el guardameta Marco Bizot, anotó con maestría. Este gol no solo abrió el marcador, sino que también resucitó la confianza de un equipo que había naufragado contra la Real Sociedad y el Celta de Vigo.
El Stade Brestois, que inició el partido peleando cada balón, pronto se vio rebasado. Dani Olmo, con un toque de genialidad en el segundo tiempo, marcó el 2-0 tras un túnel exquisito a Brendan Chardonnet. Lewandowski cerró la cuenta con su segundo tanto, alcanzando la impresionante cifra de 101 goles en la Champions League, un logro reservado para leyendas como Messi y Cristiano Ronaldo.
Con Lamine Yamal descansando en la grada, el Barça dejó claro que su talento colectivo trasciende nombres individuales. Además, su dominio en el nuevo formato de la Champions se traduce en un diferencial de goles de +13, el mejor del torneo, consolidándolos como favoritos para liderar la clasificación.
🎙️ HANSI FLICK: "We dominated the match."#BarçaBrest pic.twitter.com/XjTgQstunI
— FC Barcelona (@FCBarcelona) November 27, 2024
Después de años de sufrimiento en Europa, el Barcelona parece estar curando sus heridas con actuaciones que devuelven la ilusión a su afición. ¿Será este el renacimiento que tanto han esperado?